Autor: Walfre Virgil

Era agosto del 2009, el público del festival Rock en Seine en París, Francia, estaba a la expectativa y había un coro que invocaba el arribo de la banda inglesa Oasis al escenario. Pero, tras bambalinas, una pelea entre los hermanos Gallagher, Liam y Noel, detendría toda expectativa de evento y pausaría a uno de los fenómenos, junto con Blur, más grandes del britpop. Agresiones verbales, físicas y una occisa guitarra causaron el rompimiento de una banda con 7 álbumes de estudio, diversos galardones y un legado que perduraría incluso por encima del pleito familiar. Tendrían que pasar los años, unos 15 para ser exactos, para que toda probabilidad inesperada fuera abatida con un post conjunto en redes donde los Gallagher anunciaran un borrón y cuenta nueva, reviviendo a Oasis de su letargo.

De la ruptura al inesperado regreso de Oasis

Pero los años cargan con estragos, cambios políticos, culturales e incluso una pandemia ocurrieron y los nuevos escenarios también ponen nerviosos a los hermanos británicos. Mientras en Polymarket las apuestas fluctuaban sobre cuanto podrían durar Liam y Noel sin agarrarse de las greñas, ellos asimilaban el regreso a los escenarios y la expectativa de un público que cambió en su ausencia, entre viejas y nuevas generaciones, y un retorno que deja muchas incógnitas.

“Don’t Look Back in Anger”: una mirada al regreso

Mismas que pueden ser encontradas en «Don’t Look Back in Anger», el más reciente documental sobre la agrupación y el proceso de su regreso. Este metraje es, indiscutiblemente, una parada obligatoria, al menos para todo aquel escucha, fanático o amante del sonido gallagherista. La producción, dirigida por Will Lovelace y Dylan Southern, no se queda en el collage y el material de archivo, sino que se acerca a los hermanos y nos deja entrever momentos íntimos y reacciones que desnudan el proceso del despertar de Oasis.